jueves, 2 de noviembre de 2017

No han transcurrido veinte días desde que una mujer me preguntó quién soy y el eco de sus palabras sigue vivo en mis oídos. Normalmente, el tono de la interrogación no me perturba, pero una parte de mí quiso huir a los fines de eludir aquello que ella estaba invocando sin darse cuenta. Por años creí que sabía la respuesta, pero ¿quién soy? Realmente, ¿quién...?

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