domingo, 14 de mayo de 2017

Limbo

Normalmente, cuando mi cerebro se activa, agotado o no, y aumenta el ritmo de las sinapsis en mi cabeza, también se incrementa mi tensión. Se siente como miedo; miedo a esa entidad que vive dentro mío, que se desplaza por mis brazos y por mi estómago y que es todo aquello auténticamente mío. Podría decirse que Carmen Jack es un parásito que muchas veces duerme en mis entrañas y periódicamente despierta para causarme problemas. Me siento más tranquila cuando se apaga, pero también soy consciente de que sin ella no tendría nada que me distinga. Por eso creo que no quiero tomar píldoras para dormirme; podría hacerle daño. Ella es la que me hace soñar demasiado de noche.

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