sábado, 6 de mayo de 2017

La luz pálida del otoño tiene esa carga melancólica que anuncia lo bello y lo triste. Podría cavar en mis recuerdos para entender por qué es así, pero no tengo ganas. Siento envidia por las personas optimistas, que mantienen firme algo que es jodidamente complicado: la esperanza. Creo que empiezo a odiar las corrientes de mensajes motivadores en Internet.

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